Proceso de tueste artesanal

Hoy en día, el café está considerado como una de las bebidas más populares y de consumo más extendido de todo el mundo, y por ello merece la mejor atención y el máximo cuidado en cada paso de su elaboración.

Precisamente una empresa familiar es el mejor lugar para que esto se lleve a cabo, siguiendo un procedimiento artesanal. Por lo que creemos que nuestros clientes aprecian y valoran nuestro producto como algo muy distinto a lo que estaban acostumbrados a comprar en otros establecimientos.

Tostamos diariamente nuestro café, que llega al consumidor final con la suficiente frescura como para complacer plenamente a los mayores amantes del café.

Respecto al producto final, nos adaptamos a la demanda del mercado a la hora de mezclar los distintos tipos de café. Además de nuestros apreciados cafés naturales, ofrecemos una mezcla de 80% natural y 20% torrefacto (café tostado con un baño de azúcar) de cafés selectos, que goza de gran aceptación por aquellos que optan por un sabor más fuerte. Si bien es cada vez más habitual el predominio del café 100% natural, por su calidad, sus matices y sus propiedades, al que no se le añade nada durante el tueste.

Disponemos de café descafeinado, cuya cafeína se ha extraído mediante agua; siendo este el método menos invasivo y más efectivo, eliminando la cafeína casi al 100% y sin añadir ninguna sustancia química en el proceso, al contrario que con otros métodos, los cuales podrían ser potencialmente perjudiciales para la salud.

¿Qué tipo de molienda necesito?

Es muy importante a la hora de conseguir el máximo rendimiento de nuestro café, elegir el grado de molienda que requiere cada cafetera o sistema de elaboración.

En el norte peninsular, así como en algunos hogares de muchos pueblos de nuestra geografía, se elabora el café llamado “de puchero” o “de pota” (en Galicia), que necesita una molienda gruesa, también utilizada en las cafeteras de émbolo.

Más modernas son las cafeteras llamadas “italianas”, que son las que colocamos directamente al fuego, en las que el grado de molido debe ser medio, al igual que en las de filtro o de goteo (las de tipo Melitta).

En las máquinas de porta o Express, la importancia de un molido fino es capital, para exprimir al máximo nuestro producto, y así obtener todo el rendimiento que nos permite la presión de funcionamiento (comúnmente medido en bares) de estas cafeteras.

También hay otros sistemas de elaboración, como el del café turco, que requieren de una molienda extra fina (casi como la harina) para lograr la máxima satisfacción final.

La molienda es una de las variables clave que influirá directamente en el resultado final de nuestra taza de café.